Serie B – Presentación

Somos los ilegalizados. Los que pierden valor en la hoguera de las necesidades. Somos los que corren detrás de cualquier posibilidad de alivio, de riqueza, de paz. Los vándalos, los ignorantes, los insumisos: tiene sentido ser a veces lo que dicen de nosotros, y a veces tiene sentido lo contrario… y queremos demostrarlo. No cerramos los ojos a nuestras limitaciones pero tampoco somos tontos, sabemos quiénes mienten, quiénes asaltan nuestro porvenir.

La cosa es seria. Pero no acartonada. Algunas estupideces que encontramos todos los días nos hacen reír, y mucho. Las pachotadas de los charlatanes son material para la comedia. Lo mismo desde el poder que desde las ongs y esas escuelitas donde la educación tiene apenas el aroma de la docilidad y de la soberbia. En el país de los hamburgueseros millonarios, de los políticos que parecen standuperos (todos menos el Tuto, que siempre cuenta el mismo mal chiste), aquí, se puede uno reír todavía.

Hoy que tenemos un gobierno que apesta a gasolina adulterada queremos probar a decir algo en medio del estruendoso silencio general de las redes y la actitud servil de los medios. Al parecer, gracias a nuestros propios votos, hemos vuelto a vivir a la defensiva. Es una ilusión. Más bien decidimos un camino que por ahora no nos lleva a donde prometía. Habrá que seguirle forzando la mano, a ver si aprenden o son tan tercos como sus mayores.

Siguen por ahí los racistas y los cobardes, diciendo que no tenemos ni educación ni valores. En realidad, creen que no tenemos memoria ni palabras suficientes. Ya nos cansamos de que hablen de nosotros sin siquiera pretender un diálogo, despreciando nomás. También a ellos va dedicada esta empresita: volvieron palabras como “indio” sinónimos de algo negativo, de corrupto o de salvaje, como si nosotros hubiéramos disparado en 2001, en 2003 o en 2019… tenemos algo decir al respecto: váyanse al carajo.

Así nomás somos, ilegalizados y burdos, cortantes o graciosos, según venga la mano… Serie B para servirles.

Mayo de 2026.