Estudio revela que pobreza y pertenencia indígena aumentan vulnerabilidad ante violencia digital

La pobreza y la pertenencia a pueblos indígenas incrementan significativamente la vulnerabilidad de adolescentes y jóvenes frente a la violencia sexual digital en Bolivia, según la investigación “Cuerpos, pantallas y algoritmos” elaborada por ChildFund Bolivia y la Colectiva Ciberwarmis. El estudio advierte que estos factores pueden elevar el riesgo de victimización hasta nueve veces.

La investigación concluye que la violencia sexual digital no afecta por igual a toda la población. Las mujeres concentran cerca de dos tercios de los casos de difusión no consentida de imágenes íntimas y, además, las condiciones de pobreza y la pertenencia indígena profundizan la exposición a este tipo de agresiones.

El informe sostiene que esta problemática responde a desigualdades estructurales de género y poder que se reproducen y amplifican en los entornos digitales, más allá del acceso a la tecnología o del uso de las plataformas.

Entre los hallazgos, el estudio identifica que el 41,8% de adolescentes recibió contenido sexual no solicitado, el 34,1% sufrió acoso sexual en línea, el 16% experimentó sextorsión y alrededor del 10% fue víctima de manipulación de imágenes sexuales mediante inteligencia artificial, como los deepfakes.

La investigación también evidencia una crisis de confianza institucional. El 51,5% de los participantes afirmó no saber a qué institución acudir o cómo actuar frente a un caso de violencia digital, mientras que muchas y muchos jóvenes recurren a la inteligencia artificial y las redes sociales para buscar información y acompañamiento emocional ante la ausencia de espacios seguros.

Frente a este escenario, el estudio recomienda fortalecer las políticas públicas con medidas de prevención, atención especializada y reparación del daño, además de promover una educación sexual integral con enfoque de ciudadanía digital, capacitar a operadores de justicia y exigir a las plataformas mecanismos más ágiles para retirar contenido íntimo difundido sin consentimiento.